Las conclusiones del profesor Metáforo: "Es lo que hay"

"Es lo que hay", frase harto utilizada en la actualidad y que suele ser epílogo de conversaciones que suelen girar en torno a las malas condiciones de trabajo. Por otro lado, esta oración denota resignación o derrotismo frente a la adversidad económica o la fortaleza de la empresa frente al trabajador. Y es que, como consecuencia de la crisis económica, los derechos sociales, otrora indiscutibles, están sufriendo un verdadero retroceso a consecuencia de la ineptitud y felonía del gobierno, la inoperancia y complicidad de los sindicatos de clase, la indolencia de la oposición y el oportunismo de parte del empresariado.

Si la situación de crisis se prolonga, los derechos del trabajador podrían verse sepultados bajo una lápida cuyo epitafio rece: "es lo que hay".

El profesor Metáforo

Las conclusiones del Profesor Metáforo: La manzana de Mariano

Cuenta la historia que Isaac Newton descubrió la ley de la gravitación cuando, descansando bajo un manzano de su jardín, le cayó en la cabeza uno de los frutos del árbol. 
¿Mariano Rajoy pretende emular al científico inglés y espera en actitud estática, casi indolente, la caída del presidente Zapatero cual manzana madura arrancada de su rama por la GRAVEDAD de la crisis económica? 
Espero que su paciencia obtenga el resultado deseado, aunque presumo que aquel pomáceo una vez  se precipite al suelo no lo hará maduro sino podrido.

El profesor Metáforo

Venezuela se muere (... o la están asesinando)

Un ciudadano español como yo lleva años escuchando historias, casi siempre a través de los medios de comunicación, sobre la violencia en los países iberoamericanos, violencia, fruto de enfrentamientos bélicos civiles, como los centroamericanos, o bien producto de la delincuencia común u organizada más propia de naciones sudamericanas como Colombia, Brasil, Méjico o Venezuela. No dejaba de ser pues un fenómeno lejano expuesto puntualmente por algún documental de la televisión. Sin embargo, por razón de matrimonio, he podido llegar a conocer, con relativa profundidad, la realidad de Venezuela, dando asi un salto cualitativo en la percepción de la problemática.  Bien es cierto que no es lo mismo presenciar las secuelas de un acto violento a través del aparato de televisión que ser informado de la eliminación física por un acto humano vil de personas a las que conocí, con las que conversé y hasta con las tuve contacto físico. Personas a las que, sin miedo a errar, consideré de bien. Personas como mi admirado "petejota" Neuro Nava, laureado comisario retirado de la policía judicial venezolana, al que su rectitud le granjeó un odio que le perseguiría hasta darle muerte prematura en su Guajira natal a manos de un "malandro" cobarde, sin que, hasta el momento, haya recibido justicia. Personas como Giancarlo Colasante, joven empresario que fue secuestrado, asesinado y abandonado en la carretera cual perro sarnoso. Su crimen, pertenecer a una familia acomodada. Porque en Venezuela, ser una persona honrada, trabajadora o tener dinero está penado con la privación de libertad, el vilipendio o la muerte. Porque en Venezuela, aquéllos que han de hacer justicia, la escatiman. Porque en Venezuela, aquéllos cuyo ministerio es el de servir y proteger, te dan muerte. Porque en Venezuela, existe un gobierno que es hijo bastardo y metástasis de la corrupta IV República. Porque en Venezuela, ese gobierno perverso cuenta con la complicidad cobarde del  gobierno español, mi gobierno. Porque ya estoy harto de esta situación grito negro sobre blanco ¡BASTA YA!

Descansen en paz  los caidos por la barbarie.